Investigan una nota anónima que acusa a la Policía de haber arrojado su cuerpo a un horno
Un sobre dejado de forma anónima en la puerta de la Defensoría Oficial N° 12 contiene una grave acusación contra la Policía del Chaco en la causa por la desaparición de Axel Alejandro González: según el escrito, agentes policiales habrían arrojado el cuerpo del joven a un horno de ladrillo, en supuesta connivencia con su ex suegro. El hallazgo fue incorporado como prueba al expediente judicial N° 15708/2026-1 y la fiscalía ordenó relevar cámaras de seguridad de la zona para intentar establecer quién dejó el sobre.
El episodio se produjo el 28 de julio, cuando la defensora oficial María Celeste Ojeda se presentó ante el Equipo Fiscal N° 1 —de turno durante la feria judicial de invierno— para poner en conocimiento de la fiscal Ingrid Wenner el hallazgo de un sobre color marrón dejado en la puerta de acceso de la Defensoría Oficial N° 12, sobre calle Roque Sáenz Peña 46, en esta ciudad.
Dentro del sobre, que llevaba la leyenda «PARA EL JUEZ» pegada en papel negro, había un escrito armado con recortes de letras de diarios o revistas, al estilo de un mensaje anónimo. El texto, normalizado para su lectura, sostiene textualmente: «El caso Axel González: los que están o los que estuvieron presos vieron cómo los policías tiraban el cuerpo de Axel González a un horno de ladrillo, en complicidad con el ex suegro de Axel. Así oyó.» La frase final sugiere que se trataría de un relato de segunda mano, atribuido a personas privadas de su libertad.
El sobre fue encontrado en el piso, junto a la puerta principal de la dependencia, por personal de la defensoría, quien lo abrió y dio aviso de inmediato a la defensora Ojeda. Con esos datos, la ayudante fiscal Vanesa Noemí González se constituyó ese mismo día en el lugar junto a personal del Gabinete Científico Judicial para labrar el acta de secuestro correspondiente, en presencia de un testigo hábil. El procedimiento culminó pasado el mediodía, con la incautación formal del sobre y su contenido.
Al día siguiente, la fiscal Wenner libró oficio a la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales «Corrientes», dependiente del Escuadrón 48 «Corrientes» de Gendarmería Nacional, para que personal idóneo se constituyera en Sáenz Peña 46 y hasta 300 metros a la redonda con el fin de relevar cámaras de seguridad existentes en la zona y, en caso positivo, extraer las filmaciones correspondientes al lapso comprendido entre el mediodía del 27 de julio y las 10 de la mañana del 28, en procura de identificar a la persona que dejó el sobre.
La aparición del escrito se da en el marco de una causa que lleva más de dos meses sin resolverse. Axel Alejandro González, de 21 años, fue visto por última vez en la madrugada del 17 de mayo, cuando salió de su domicilio del barrio Takay, en Puerto Tirol, con destino a la casa de su ex pareja. Al no regresar ni responder mensajes, su familia radicó la denuncia que dio origen a un extenso operativo de búsqueda en la zona metropolitana de Resistencia.
La investigación, que en sus primeras semanas apuntó directamente contra un móvil policial de la Comisaría Segunda de Fontana, quedó desde entonces a cargo de un Equipo Fiscal Especial integrado por Julieta Arolfo —titular del Equipo Fiscal N° 14 y a cargo de la dirección del expediente—, el fiscal Luciano Santos y la fiscal de Cámara Noelia Encinas. La Policía del Chaco fue apartada de las tareas de investigación y las pesquisas quedaron en manos de Gendarmería Nacional.
Actualmente permanecen detenidos, imputados por amenazas, la ex pareja de Axel, identificada como L.G.; su ex suegro, R.G., conocido como «Cuno»; y su ex cuñado, S.G., conocido como «Cunito». Otras dos personas, identificadas como A.I. y L.S., están imputadas por presunto encubrimiento. Ninguno de ellos tiene condena firme en esta causa.
Días antes de conocerse el contenido del sobre, la causa había sumado dictámenes del Laboratorio de Química Legal del Instituto de Medicina y Ciencias Forenses que descartaron la presencia de sangre humana en algunas de las prendas y telas analizadas, lo que había debilitado una de las líneas de investigación. La acusación contenida en el escrito anónimo, que hasta el momento no fue corroborada por la Justicia, reinstala de manera directa la hipótesis de una participación policial en el destino final del cuerpo del joven.
