Adiós a Garbarino: la justicia ordenó la quiebra de la cadena de electrodomésticos y la liquidación de todos sus bienes
El Juzgado Comercial N°7 dictó la sentencia tras el fracaso del proceso de salvataje y la ausencia de ofertas en la etapa de cramdown. La emblemática cadena, que llegó a tener más de 200 sucursales y 4.500 empleados, será liquidada para intentar cubrir las deudas con sus acreedores. Sólo tenía tres locales abiertos.
Tras un extenso proceso judicial que se prolongó por más de cuatro años, el Juzgado Nacional en lo Comercial N°7, bajo la titularidad del juez Fernando D’Alessandro, dictó la quiebra de la cadena de electrodomésticos Garbarino.
La resolución marca el cierre definitivo de la compañía, que no logró alcanzar un acuerdo con sus acreedores para reestructurar su millonaria deuda ni consiguió inversores interesados en rescatar la firma durante la etapa final del proceso.
Activos y pasivos en la mira judicial
Tras la sentencia firme, la sindicatura tiene ahora la tarea de inventariar un patrimonio que, aunque diezmado, conserva piezas de valor estratégico para el mercado. El proceso de remate no se limitará únicamente a los inmuebles remanentes, sino que abarca un abanico de activos de distinta naturaleza. En primer lugar, se destaca el patrimonio intangible: las marcas Garbarino y Compumundo poseen aún un alto nivel de reconocimiento, lo que podría atraer a inversores interesados en relanzar los nombres bajo nuevas estructuras operativas o plataformas digitales.
