El radicalismo de Castelli y la apremiante necesidad de posicionar un candidato competitivo
*Opinión – Sin nombres fuertes, sin proyecto y con internas marcadas, la UCR no logra instalar una alternativa real para disputar la intendencia en 2027.
Cuando falta menos de un año para las elecciones municipales de 2027, el radicalismo de Juan José Castelli atraviesa uno de sus momentos más inciertos. Sin figuras consolidadas, sin un proyecto serio que se presente como alternativa de gobierno y con diferencias internas que se profundizan, el partido no logra instalar un candidato competitivo para enfrentar a Pío Sander.
En el seno del comité local reconocen que será difícil arrebatarle el Ejecutivo al actual intendente, que mantiene altos niveles de aceptación y una gestión con obra pública visible.
Ante ese escenario, la estrategia de los referentes locales pasa, por el momento, por intentar desgastar la gestión municipal, muchas veces sin argumentos sólidos y con intervenciones que rozan el ridículo.
Esa línea bajó con claridad en un audio Marcos Ressico donde pide que «lo único que me importa es que lo desgasten a Pio Sander», al tiempo que hizo un llamado a la unidad de los referentes partidarios para esa misión.
Desde la provincia ya se encargaron al menos dos sondeos de imagen entre los potenciales candidatos y los resultados no fueron alentadores: ninguno se aproxima al perfil necesario para afrontar una elección municipal competitiva. Por eso, no se descarta que sea el propio gobernador Leandro Zdero quien termine proclamando al candidato y llame a la unidad.
LOS NOMBRES QUE SUENAN
Sebastián Lazzarini: El dirigente con más experiencia electoral a nivel municipal. Supo construir una carrera que lo posicionó como el nombre más fuerte de la región y fue el propio Zdero quien, apenas asumió la gobernación, lo ratificó como el referente político del Impenetrable. Sin embargo, su imagen se fue desgastando y hoy, con un cargo de tercera línea en el gabinete provincial, perdió protagonismo y territorio.
Fernando Vogel: Apostó de lleno a la gestión desde el programa social Ñachec para construir equipo propio y promover su candidatura. A pesar de su voluntad y dedicación, el espacio no lo favorece. Se trata de un programa desgastado por la enorme demanda social, que entrega periódicamente módulos de apenas 10 productos básicos que no cubren las necesidades mínimas de miles de familias que necesitan asistencia alimentaria.
Cynthia Frías: La concejal optó por confrontar públicamente algunas acciones del Ejecutivo, como la calidad del pavimento urbano que ejecuta el municipio o la situación del Frigorífico tras una inspección nacional que luego fue rápidamente esclarecida. No parecen acciones que le sumen para posicionar su imagen como alternativa electoral. Además, en cada aparición pública viene acompañada de innumerables críticas en redes por una triste situación de público conocimiento.
“Pato” Gómez: El ex fiscal manifestó públicamente su deseo de ser candidato a intendente. Si bien tiene raíces en Castelli y pertenece a una familia muy reconocida, no tiene experiencia electoral y no hay estimaciones sobre su nivel de aceptación. Habiendo formado parte del Gabinete Provincial durante dos años, no se vieron acciones concretas en beneficio de su localidad y sus declaraciones apuntan mayormente a criticar la gestión local. A esto se suma un episodio de un audio viral que nunca quedó del todo claro, más allá de su intento de aclaración denunciando una operación con inteligencia artificial.
Agustín Detzel: Hoy es uno de los nombres más fuertes de la oposición. Su perfil de mantener buenos vínculos institucionales y personales con diversos sectores de la comunidad lo favorece. Su gestión al frente de la CoSAP fue ratificada por la masa societaria y se muestra como un referente con iniciativas y apertura al diálogo. Fue, además, quien acompañó en las anteriores PASO al actual gobernador Zdero.
*OPINIÓN – Por José María Cuellar – Director Diario Castelli
