Monte virgen, ríos, bañados, navegación, senderismo, avistaje de fauna silvestre y el contacto con comunidades originarias forman parte de una propuesta turística que une dos de los escenarios naturales más impactantes del país.
El corazón del Gran Chaco americano guarda dos de los paisajes naturales más extraordinarios de Argentina. El Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia del Chaco, y el Bañado La Estrella, en Formosa, conforman un circuito turístico que combina aventura, naturaleza y cultura, ofreciendo una experiencia única para quienes buscan descubrir uno de los territorios con mayor biodiversidad del país.
Las distintas propuestas que conforman un sinnúmero de actividades para disfrutar al aire libre.
El emprendedor turístico Adrián Subeldía impulsa esta propuesta que conecta ambos destinos mediante recorridos diseñados para disfrutar de amaneceres y atardeceres inolvidables, navegar entre bañados, internarse en el monte chaqueño y observar una sorprendente variedad de fauna silvestre. «Son ecosistemas muy diferentes», explicó Subeldía. «En el Bañado La Estrella, especialmente en el sector Fortín Soledad, encontramos un gran monte inundado, con cientos de palmeras de pie y árboles secos cubiertos por enredaderas, formando un paisaje muy poco común y con una enorme concentración de aves».
En contraste, señaló que El Impenetrable ofrece un escenario completamente distinto. «Lo que se observa es un monte muy denso propio de las provincias del Chaco y Formosa, con alrededor de 250.000 hectáreas muy poco intervenidas por el hombre y con una enorme diversidad de fauna que lo convierte en un sitio realmente atractivo», sostuvo.
Un paraíso para observar fauna silvestre
Uno de los grandes atractivos del recorrido es la posibilidad de encontrarse cara a cara con algunas de las especies más emblemáticas del norte argentino.
Durante las excursiones es posible observar yacarés, tapires, pecaríes, osos meleros, osos hormigueros y una enorme diversidad de aves que encuentran en estos ambientes un refugio ideal. Y para los más afortunados, la naturaleza puede regalar uno de los momentos más esperados: el avistaje del yaguareté, el mayor felino de América y símbolo de la conservación en la región.
Dos maneras de descubrir el paisaje
La propuesta contempla dos modalidades adaptadas a diferentes perfiles de visitantes. La opción «Eco» está pensada para quienes desean disfrutar de la naturaleza sin realizar un gran esfuerzo físico. Incluye una navegación al atardecer en el sector Fortín Soledad y otra excursión al amanecer en el paraje conocido como «El Vertedero», uno de los puntos con mayor concentración de aves del Bañado La Estrella.
El Parque Nacional El Impenetrable, en la provincia del Chaco, y el Bañado La Estrella, en Formosa, conforman un soñado circuito turístico.
El recorrido también incorpora una experiencia cultural junto con una comunidad originaria, donde los visitantes conocen sus costumbres, la relación con el monte y los procesos artesanales mediante los cuales elaboran fibras, tintes naturales y artesanías. «Es una experiencia muy linda que los turistas disfrutan mucho», destacó Subeldía.
Para quienes buscan una vivencia más activa, la propuesta «Aventura» suma la denominada Exploración Bañado, un recorrido en piraguas especialmente diseñadas para desplazarse por estos espejos de agua. «Vamos explorando, sacando fotografías, observando fauna y luego compartimos comidas típicas regionales junto a los lugareños. Buscamos que sea un viaje para disfrutar con todos los sentidos y también con los sabores», explicó.
El ingreso al corazón de El Impenetrable
La travesía continúa rumbo al Parque Nacional El Impenetrable. El acceso ya forma parte de la experiencia: los visitantes cruzan en lancha el río Bermejo hasta Puerto San Jorge para ingresar al histórico predio de La Fidelidad. Allí funciona un camping con infraestructura y servicios para recibir a los viajeros, además de propuestas de senderismo que permiten internarse en el monte chaqueño y descubrir su riqueza natural acompañados por guías especializados.
Con paisajes prácticamente intactos, una biodiversidad excepcional y el valor agregado del contacto con las comunidades locales, la combinación entre el Parque Nacional El Impenetrable y el Bañado La Estrella se consolida como uno de los circuitos de turismo de naturaleza más atractivos del país.