«Hoy la salud de la gente en Chaco está olvidada», la dura crítica de la exministra Paola Benítez

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La Exministra de Salud del  Chaco, Paola Benítez, manifestó duras críticas contra el actual gobierno de Leandro Zdero, y aseguró que «hoy la salud de la gente en Chaco está olvidada, y el sistema sanitario cada vez más frágil; y  no olvidemos que para quienes hoy gobiernan la salud era una bandera que alzaban prometiendo el cambio». En este sentido, se refirió a la situación actual del sistema sanitario, y agregó que «Gobernar en salud no es hablar del pasado para esconder el presente. Es hacerse cargo y garantizar las respuestas concretas y oportunas que cuiden de verdad la salud de nuestra gente».
Por por otro lado, recordó que  «si hoy se habla del estado del Ministerio, también hay que hablar de lo que ocurrió en estos dos años y medio de gobierno de Leandro Zdero: una falsa médica que “asistió” a la población durante meses camuflada dentro de un sistema que no la controló, hoy imputada por homicidio y con al menos diez muertes bajo investigación. Fentanilo hallado en un contenedor de basura en Resistencia burlando el sistema de trazabilidad de medicamentos. Pacientes reclamando insumos en redes sociales y organizando rifas para comprar lo que el Estado debería garantizar».
En sus redes sociales, la médica que estuvo al frente de la cartera sanitaria entre diciembre de 2019 y 2021, repasó las obras ejecutadas durante la gestión del anterior gobernador y las  políticas aplicadas en la provincia.
EL POSTEO
«Escuché al actual ministro de Salud decir que desde 2007 a 2023 «ni siquiera se miró» la salud pública del Chaco.
Como médica, como exministra y como alguien que conoce el sistema desde adentro, creo que los problemas de salud deben discutirse con seriedad, no intentando borrar la historia.
Entre diciembre de 2019 y 2021 tuve el honor de integrar la gestión de Jorge Milton Capitanich como Ministra de Salud Pública en la provincia del Chaco. Fue un período que incluyó los momentos más exigentes de la pandemia de COVID-19 y, al mismo tiempo, uno de los ciclos de mayor despliegue de infraestructura sanitaria, adquisición de equipamiento y fortalecimiento de la red sanitaria, incorporación de ambulancias y profesionales de salud, que tuvo la historia reciente de nuestra provincia.
El registro de gestión de los 4 años (2019-2023) documenta más de 120 obras de infraestructura sanitaria en toda la provincia, no como anuncio, sino como inauguración efectivamente realizada, con fecha, efector y localidad verificables:
– Más de 50 hospitales con obra de refacción integral, ampliación o construcción a nuevo, incluyendo el Hospital Julio C. Perrando (Resistencia), el Eva Perón (Barranqueras), el Fleming (La Leonesa), el Enrique V. De Llamas (Charata), el 4 de Junio (Sáenz Peña), y hospitales nuevos como los de Puerto Vilelas, y El Espinillo.
– 44 centros de salud y puestos sanitarios inaugurados y refaccionados, desplegados tanto en Gran Resistencia como en localidades del interior: Samuhú, Isla del Cerrito, Colonia Benítez, La Tambora, Napenay, entre otras, incluyendo El Impenetrable.
– 8 vacunatorios habilitados, varios de ellos durante la etapa más crítica de la campaña de vacunación contra el COVID-19.
– 13 dispositivos de Salud Mental y Adicciones, el CISMA, el Centro de La Eduvigis y la Casa de Medio Camino en Sáenz Peña — infraestructura que, en muchos casos, no tenía antecedentes en la provincia.
– Obras complementarias: Registro Civil, Dirección de Epidemiología, salas de diagnóstico por imágenes en CIC municipales.
-También se adquirieron 144 ambulancias que se distribuyeron equitativamente en toda la provincia. Y se incorporaron al sistema más de 900 profesionales de distintas especialidades.
Claro que pdemos discutir qué faltó y podemos analizar qué no alcanzó, pero no se puede negar que en esos años se trabajó arduamente para dar respuesta a las necesidades de salud de nuestro pueblo.
También es cierto que el sistema tiene problemas estructurales: falta de personal, presión sobre las guardias, dificultades de abastecimiento de medicamentos y necesidad de mejores controles. Pero esos problemas no se resuelven culpando al pasado ni omitiendo las responsabilidades del presente.
Si hoy se habla del estado del Ministerio, también hay que hablar de lo que ocurrió en estos dos años y medio de gobierno de Leandro Zdero: una falsa médica que “asistió” a la población durante meses camuflada dentro de un sistema que no la controló, hoy imputada por homicidio y con al menos diez muertes bajo investigación. Fentanilo hallado en un contenedor de basura en Resistencia burlando el sistema de trazabilidad de medicamentos. Pacientes reclamando insumos en redes sociales y organizando rifas para comprar lo que el Estado debería garantizar. Tratamientos interrumpidos y derivaciones que nunca llegan.
Guardias sin médicos. Profesionales de salud con sueldos y horas guardias frizados desde hace más de un año, muchos renunciando y retirándose abatidos del sistema.»
Esto evidencia con claridad que no hace falta remontarse dieciséis años para encontrar una salud pública que falló. Alcanza con mirar los últimos dos años y medio, bajo esta misma gestión.

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