Ueno Bank: las claves del escándalo financiero que sacude a Paraguay
La intervención del banco dejó a millones de clientes sin acceso a sus cuentas, abrió una investigación contra 27 personas y derivó en una crisis política. El impacto también llegó a la Argentina, donde empleados de una firma vinculada recibieron suspensiones.
La intervención y disolución de Ueno Bank abrió una crisis financiera, judicial y política en Paraguay. La entidad, que llegó a tener 2,9 millones de clientes y era la primera del país por cantidad de usuarios, quedó bajo administración del Banco Central de Paraguay (BCP) luego de que el regulador advirtiera problemas de solvencia.
El alcance del banco ayuda a dimensionar el impacto de la decisión: al cierre de 2025 concentraba el 8,9% de los depósitos y el 5,9% de los créditos del sistema financiero paraguayo. También administraba alrededor de 850 millones de dólares de organismos estatales, entre ellos recursos del Instituto de Previsión Social (IPS).
El origen de la entidad se remonta a 2021, cuando el Grupo Vázquez adquirió Financiera El Comercio. La marca Ueno comenzó con una propuesta digital y, tras obtener autorización bancaria, empezó a operar como banco en diciembre de 2023. En junio de 2024 absorbió Visión Banco, una operación que amplió su cartera de clientes, activos y servicios.
Qué investiga el Banco Central
La revisión del BCP detectó préstamos otorgados a empresas relacionadas con el grupo controlador. Según el organismo, esas operaciones derivaron en incumplimientos y deterioraron los indicadores de liquidez de Ueno.
Entre las operaciones bajo análisis figura la transferencia, en junio de 2026, de una cartera de créditos por 74,4 millones de dólares a Vinanzas SA, una firma vinculada al grupo. La investigación busca determinar si esa empresa contaba con recursos propios para afrontar la compra o si recibió financiamiento indirecto del propio banco.
